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Diversas organizaciones han contribuido de manera significativa con el nacimiento y desarrollo de empresas con alto potencial de crecimiento y el fortalecimiento del ecosistema emprendedor peruano.
PUBLICADO EN LA EDICIÓN No 11 DE INCompany.
Por Karen Weinberger, directora de Emprende UP, el Centro de Emprendimiento e Innovación de la Universidad del Pacífico.

Durante los últimos 10 años, la economía peruana viene creciendo de manera sostenida y con ella sus empresas. Para el periodo 2003 – 2012, la tasa de crecimiento anual promedio ha sido de 6.5%, mientras que para el 2013 se espera que sea ligeramente inferior al 6%. Las proyecciones para el 2014, según el Ministro de Economía, Miguel Castilla, son alentadoras y se espera que el crecimiento siga en torno al 6%. Según el ministro, esto se sustenta en la recuperación de las economías, especialmente de EEUU y China, y en segundo lugar por una alta inversión en el país, gracias a las asociaciones público-privadas (APP). 

Según el último reporte del Global Entrepreneurship Monitor (GEM, 2012) , el Perú sigue siendo uno de los países con mayor tasa de emprendimiento a nivel mundial. Hoy, los emprendedores que ingresan al mundo empresarial, lo hacen porque han descubierto una oportunidad de negocio y desean aprovecharla, más que por una necesidad de subsistencia, como fue en la década de los noventas. Esto es beneficioso para el desarrollo socioeconómico del país, pues según el reporte, entre los negocios que se han constituido por una oportunidad, la probabilidad de generar puestos de trabajo y lograr mayores niveles de productividad, es mayor. Además, estos empresarios buscan tener mayores niveles de ingreso y de independencia.

Los datos mostrados en los párrafos anteriores, reflejan el crecimiento económico de nuestro país, así como el grado de cumplimiento de las metas establecidas para esos años. Sin embargo, si nos quedamos en los resultados, nos estaríamos olvidando de los impactos, es decir de los beneficios logrados a favor de alguien o de algo, gracias a esos resultados.

Sin lugar a dudas, el crecimiento económico ha tenido un impacto positivo en la sociedad, al contribuir con reducir las tasas de pobreza y brindar un mayor bienestar social. Este crecimiento económico es resultado de un crecimiento en la producción de bienes y servicios, que a su vez se da a través del crecimiento empresarial. Por ello, el surgimiento de nuevas e innovadoras iniciativas empresariales y el rápido crecimiento de las empresas con alto impacto en el desarrollo económico, social y ambiental del país, es fundamental para el bienestar de la sociedad.

En los últimos cinco años, el Perú ha avanzado en forma significativa en la promoción de nuevas iniciativas empresariales, en apoyar el crecimiento de empresas existentes con alto potencial y en fomentar la cultura emprendedora de los peruanos. Las acciones llevadas a cabo por el Ministerio de la Producción (PRODUCE), el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (MINCETUR), el Ministerio de Trabajo (MINTRA), el Programa de Ciencia y Tecnología (FINCyT), el Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación Tecnológica (CONCYTEC), la Corporación Andina de Fomento (CAF), la Corporación Financiera de Desarrollo (COFIDE) ,la Asociación de Incubadoras de Empresas (PERUINCUBA), los centros de emprendimiento e innovación como EMPRENDE UP, las aceleradoras de empresas como WAYRA, SYSA Cultura Emprendedora, las microfinancieras, los medios de comunicación orientados a promover el ecosistema emprendedor peruano, entre otras organizaciones, han contribuido de manera significativa con el nacimiento y desarrollo de empresas con alto potencial de crecimiento y el fortalecimiento del ecosistema emprendedor peruano.

Este entorno económico positivo, así como un mayor número de empresas que inician actividades por el deseo de aprovechar las oportunidades, debería tener un efecto positivo en el sector empresarial y un impacto económico aún más favorable. Sin embargo, debido a la falta de financiamiento adecuado y oportuno, los bajos niveles de productividad de la mano de obra por debilidades en el sistema educativo, la baja inversión en investigación y desarrollo, los bajos niveles de innovación y desarrollo tecnológico y la poca articulación interinstitucional para fomentar el rápido crecimiento de nuevas iniciativas empresariales, el número de nuevas firmas con alto potencial de crecimiento y con alto impacto económico sigue siendo reducido, en comparación con otros países de la región.
Ahora bien: ¿Cómo se identifican a las empresas con alto potencial de crecimiento? ¿Qué es lo que las hace diferentes?

Empresas con alto potencial de crecimiento
Las empresas con alto potencial de crecimiento suelen ser muy innovadoras, ingresan a industrias poco desarrolladas, o en industrias en etapa de crecimiento, pasan la “curva de la muerte” en periodos no mayores a doce meses, crecen a tasas mensuales del 20% y logran ser los líderes del mercado en los primeros tres años.

Para identificar a las empresas con alto potencial de crecimiento es importante conocer al equipo emprendedor. Recordemos que el emprendedor o empresario, es el eje central del proceso emprendedor. Estos emprendedores suele estar altamente motivados, están orientados a la acción, están obsesionados por identificar oportunidades de negocio, tienen mucha pasión, coraje e iniciativa y son conscientes de sus fortalezas y debilidades. Además, poseen un profundo conocimiento de la industria y del mercado al que están ingresando, tienen acceso a una importante y sólida red de contactos, cuentan con los recursos -humanos, materiales, financieros, tecnológicos- necesarios para el rápido crecimiento de la empresa, y tienen la capacidad gerencial para transformar una idea de negocio en una empresa exitosa.

El 29 de noviembre del año pasado, el Ministerio de la Producción y el Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación Tecnológica – CONCYTEC, presentaron Start Up Perú ( ). Esta es una iniciativa del Estado Peruano, que tiene por objetivo promover el surgimiento y consolidación de nuevas empresas peruanas, cuyos productos o servicios sean innovadores. Start Up Perú, pretende ser uno de los instrumentos financieros más importantes para promover la innovación, la ciencia y la tecnología en el país. Por el carácter innovador de sus productos, servicios o modelos de negocio, estas empresas suelen tener un crecimiento rápido, un alcance global y altas recompensas, pero al mismo tiempo, implica inversiones de alto riesgo ( ).

Las incubadoras y aceleradoras de empresas, entre otras organizaciones promotoras del emprendimiento, deben identificar a los empresarios innovadores, acompañarlos en el proceso de emprendimiento, y ayudarlos a crear modelos empresariales con alto potencial de crecimiento e impacto positivo en la economía. De esta manera estarán contribuyendo con desarrollo social del país. A continuación se presenta un diagrama del proceso emprendedor para el desarrollo.

Estos empresarios innovadores son los que, en el corto plazo, desarrollan empresa “gacelas”. Estas son pequeñas y medianas empresas, innovadoras, escalables, replicables, de alto valor agregado y rápido crecimiento ( ). Estas suelen ser consideradas las empresas de alto impacto y a las que los diversos agentes del ecosistema emprendedor buscan promover. Recuerde que la mejor idea en un equipo regular, probablemente no llegue a buen puerto. Mientras que una idea regular, en un excelente equipo de emprendedores, probablemente de lugar a una empresa de rápido crecimiento, con alto impacto en el bienestar económico, social y ambiental de una determinada población.

Empresas con alto impacto económico
Si entendemos por “alto impacto económico” a aquellos cambios económicos -importantes y duraderos, previsibles e imprevisibles, positivos o negativos- que se dan en la economía, gracias a las acciones de las empresas, estaríamos hablando del alto impacto que estas firmas generan en la economía.

Para medir el impacto económico de una empresa, debemos hacer referencia no solo al resultado estrictamente económico( ) de la misma, sino además a su efecto o repercusión en las personas, en la economía, en la sociedad y en el ambiente. Gracias a los medios de comunicación y al periodismo de investigación, todos sabemos que muchas empresas innovadoras, con altos impactos económicos, muchas veces se ven involucradas en protestas sociales y conflictos ambientales. Por ello, medir el impacto “exclusivamente económico” de una actividad empresarial, no es suficiente para valorar el rol de una empresa. Hoy, las empresas son evaluadas, más que por su impacto “netamente económico”, por su capacidad para:
• atender una necesidad o resolver un problema social,
• dar importantes saltos en la calidad de vida de las personas,
• mejorar la distribución de la riqueza,
• generar oportunidades de empleo de calidad y,
• desarrollar la innovación, la ciencia y la tecnología.

Sin lugar a dudas, la retribución económica sigue siendo un objetivo fundamental de las empresas, sin embargo, su crecimiento y sostenibilidad en el tiempo dependerá de su imagen, de su reputación, pero sobretodo, de su compromiso con el desarrollo y bienestar de la sociedad.

Las empresas, sobre todo las innovadoras y de rápido crecimiento, suelen tener grandes impactos en términos económicos. Por ejemplo, una empresa de aplicaciones móviles, podrá desarrollar un portal o tienda de comercio electrónico, que nos permita conocer todas las películas que estén en este momento en la cartelera, hacer una reserva en línea, seleccionar nuestro asiento y realizar el respectivo pago electrónico, en cualquier lugar en el que nos encontremos y a través de un celular o cualquier otro dispositivo móvil. Sin lugar a dudas, esta aplicación generará más ventas para los cines, un mayor tráfico para las agencias publicitarias y anunciantes, una fuente de ingresos adicional para el Estado, nuevos puestos de trabajo y un impacto positivo para cada una de las etapas de la cadena de valor de la experiencia del servicio. En este ejemplo, el impacto es fundamentalmente económico, sin embargo, también hay un impacto social, dado que los cines podrían reducir el número de empleados en las taquillas y ambiental, si ya o es necesario imprimir el boleto de ingreso.

Otro ejemplo, es el de las instituciones de financiamiento para las micro y pequeñas empresas. Generalmente, las pequeñas instituciones tienen menores rentabilidades dado que se trata de un negocio a gran escala. Sin embargo, una microfinanciera local podría tener un gran impacto económico y social para esa localidad, considerando que es la única en ese mercado. Esos servicios financieros mejorarán sustancialmente la calidad de vida de los consumidores o usuarios, crearán fuentes de trabajo de calidad, brindarán nuevas oportunidades a la comunidad y contribuirán al desarrollo del país a través del pago de impuestos.

Ambos ejemplos muestras empresas muy pequeñas pero con un importante impacto económico, social y ambiental. Obviamente, este impacto económico no puede compararse con la ampliación del servicio del tren eléctrico o del Metropolitano en la ciudad de Lima, o la construcción de un aeropuerto internacional en Tarapoto. Sin embargo, todas las empresas, para que sean competitivas deben aprovechar las oportunidades del entorno para crecer lo más rápido posible y buscar alcanzar el mayor impacto en el desarrollo económico y en el bienestar de la sociedad.

En el Perú, como en muchas otras partes del mundo, las empresas de alto impacto económico, generalmente han sido las medianas y grandes empresas. Esto se debe a que los niveles de producción, el tamaño y sofisticación de los mercados que satisfacen, el número de trabajadores formales, el nivel de inversión en activos y el nivel de inversión en investigación y desarrollo, superan largamente las posibilidades de las micro y pequeñas empresas.

Por ejemplo, es común escuchar que las empresas agroexportadoras tienen un gran impacto en la economía del país, por su capacidad para emplear mano de obra y generar divisas. Lo mismo sucede con las empresas del sector turismo. Sin embargo, un buen desempeño económico podría darse a costa de un mal trato a los trabajadores, el pago de salarios inferiores al mínimo legal, a malas condiciones de trabajo en el campo, o al uso indiscriminado y poco eficiente de un recurso cada vez más escaso como el agua.

Es importante mencionar que no todos los empresarios quieren que sus empresas crezcan, pues no quieren “complicarse la vida”, ni les interesa generar un gran impacto en la economía. Para muchos de ellos, el crecimiento implica:
• la contratación de un mayor número de trabajadores y probablemente la obligación de una posterior distribución de utilidades,
• una mayor inversión en tecnología para agilizar, controlar y no perder la eficiencia de los procesos,
• encontrar nuevas fuentes de financiamiento para nuevos activos y mayor capital de trabajo,
• perder parte del control de la empresa por la imposibilidad de supervisar directamente las operaciones de la empresa y
• eventualmente, la pérdida de control sobre la gestión de la empresa, en la medida que disminuya la participación en el accionariado.

Por ello, muchos empresarios se sienten cómodos, contentos y satisfechos con empresas pequeñas. Suelen mantenerlas a escala familiar y son renuentes al crecimiento con la participación de capital de terceros. Pero que una empresa sea pequeña, no implica que no pueda tener un alto impacto económico. Por el contrario, su pequeña escala podría permitirle un impacto social y ambiental, superior al de cualquier mediana empresa. Recordemos que las empresas pequeñas suelen ser más flexibles y suelen acomodarse a los cambios del entorno con mayor facilidad, que las grandes empresas.

Según las estadísticas de la micro, pequeña y mediana empresa( ), elaboradas por el Ministerio de la Producción( ), las MIPYMES( ) representan el 99,4% del empresariado nacional y generan alrededor del 63,4% del empleo. Por otro lado, las grandes empresas generan más del 35% de los empleos formales. Desde este punto de vista, no podríamos afirmar que las grandes empresas tienen un alto impacto social y económico, debido a su tamaño.

Para medir el impacto de las nuevas empresas en los resultados económicos es necesario, ante todo, construir indicadores cuantitativos y cualitativos que sean capaces de reflejar con la mayor objetividad posible el efecto de estas empresas en los indicadores económicos del país. Ello implica un riguroso y exhaustivo análisis que no es parte de este artículo.

Rápido crecimiento con impacto económico, social y ambiental
El Perú es un país con altas tasas de emprendimiento -en comparación con otros países, cuyas economías también están basadas en la eficiencia-, cuenta con un entorno macroeconómico sólido, con una gran diversidad cultural y étnica, una amplia disponibilidad de recursos naturales, hídricos y energéticos y una gran biodiversidad. Todo ello representa una oportunidad para el surgimiento de empresas creativas e innovadoras, de rápido crecimiento en ventas y penetración de mercados, con alto contenido tecnológico y rápidamente escalables a nivel global. Sin embargo, si queremos más empresas de alto impacto es necesario:
• Promover emprendimientos que usen intensamente la ciencia y la tecnología
• Promover el surgimiento de empresas innovadoras y generadoras de conocimiento y bienestar
• Facilitar la formalización de las empresas en términos societarios, laborales y tributarios, así como con respecto al registro diseños y patentes.
• Promover el financiamiento para empresas de reciente creación, intensivas en capital de trabajo y en la adquisición de activos tangibles e intangibles.
• Crecer a tasas superiores al promedio de la industria para no perder la competitividad
• Generar empleos de calidad que promuevan la fidelización de los colaboradores
• Fomentar el acompañamiento a los emprendedores hasta su segunda o tercera ronda de financiamiento.

Organizaciones del sector público y privado están al asecho de aquellos emprendedores con ideas innovadoras, competencias emprendedoras, capacidades gerenciales y modelos de negocio con alto contenido tecnológico, pero que tengan un rápido crecimiento y alto impacto económico, social y ambiental. Recuerda que el volumen de ventas y la generación de ingresos, sin lugar a dudas, son indicadores interesantes. Pero no dejes de lado la generación de puestos de trabajo de calidad y la protección del medio ambiente, como factores sumamente importantes. Finalmente recuerda que estos indicadores debes compararlos con otras empresas de tu misma industria o sector. El rápido crecimiento de tu empresa y el impacto que tenga en la economía, dependerá sustancialmente de tus valores y de la pasión con la que hagas las cosas.