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ECONOMIA-VENEZUELA

Venezuela alcanzó un nuevo y dudoso hito en la caída en cámara lenta de su economía: su billete de mayor denominación, el de 100 bolívares, vale apenas US$1, al menos en el mercado negro.

El lunes, la moneda venezolana cerró a 100,68 por dólar, igual que el viernes, cuando superó la barrera de los 100 por primera vez, según DolarToday.com, un declive dramático frente a los 17 bolívares por dólar a comienzos de 2013.

La situación ha dejado a los venezolanos con grandes fajos de efectivo que llevan a todas partes, algo riesgoso en un país con una de las tasas de delincuencia más altas del mundo.

El desplome del bolívar en el mercado negro es apenas una señal de la acumulación de problemas económicos en el país que se jacta de tener las mayores reservas de crudo del mundo. Hay escasez de todo, desde aceite de cocina hasta medicamentos para tratar el cáncer debido a que el gobierno, falto de efectivo, libera cada vez menos dólares para importaciones. Se prevé que la economía se contraiga entre 2% y 3% este año, a pesar de los altos precios del petróleo.

Venezuela también sufre de una de las mayores tasas de inflación del mundo, aunque determinar exactamente cuán rápido están subiendo los precios es motivo de debate. El banco central, que ha publicado datos de forma esporádica este año, indicó el mes pasado que la inflación se ubicaba en una tasa anual de 63%.

No obstante, economistas independientes como Steve H. Hanke, profesor de la Universidad Johns Hopkins que estudia divisas en problemas, calcula la tasa de inflación de Venezuela en más del doble de ese porcentaje.

Parte del problema es el complicado sistema de controles de divisas. Existen tres tasas de cambio oficiales, desde 6,3 bolívares por dólar hasta 50 bolívares por dólar, pero el gobierno limita estrictamente el acceso a dólares a las tasas oficiales. Así que muchos ciudadanos comunes acuden al mercado negro para tratar de convertir sus bolívares en algo que pueda retener su valor.

La diferencia entre las tasas de cambio es tan amplia que Venezuela puede ser uno de los países más baratos o más caros del mundo, dependiendo de cuál parámetro se use. Una Big Mac de McDonald’s cuesta US$2,16 a la tasa del mercado negro, pero US$32,53 al tipo de cambio más fuerte. Esto significa que los consumidores que tienen acceso a dólares tienen una gran ventaja sobre los que ganan en bolívares.

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