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Durante la época de compras de fin de año, los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) en esta ciudad portuaria tienen planes específicos.

En las próximas semanas, la agencia intensificará sus esfuerzos para rastrear y confiscar millones de dólares en mercancía antes de que llegue a las estanterías de las tiendas o a las puertas de los compradores en Internet, destaca Erica E. Phillips en The Wall Street Journal.

La temporada de fin de año es una época popular para las ventas de falsificaciones, que van desde audífonos y electrónicos hasta camisetas deportivas, joyas, bolsos y juguetes. Los compradores buscan ofertas y a menudo, siempre y cuando parezca real, admiten que eligen la opción más cómoda para el bolsillo.

No obstante, el ICE y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE.UU. están preparadas para perseguir ese comercio, coordinando una mayor cantidad de acciones para hacer cumplir la ley. “Es enormemente importante debido a la pérdida de dólares que experimenta la industria y EE.UU. en general” en ingresos fiscales, sostiene el agente especial a cargo Claude Arnold.

En cada uno de los tres últimos años, agentes federales han retenido mercancía falsificada por un valor minorista de más de US$ 1.000 millones. Una gran mayoría de esos bienes proviene de China y el Sudeste Asiático, y suele llegar a las costas estadounidenses a través de los puertos de Los Ángeles y Long Beach, según la dependencia de Investigaciones de Seguridad Nacional del ICE.

Pero cada vez más, el mercado de imitaciones tiene lugar en línea, donde puede ser más fácil engañar a los compradores con sitios web elegantes y fotos copiadas de minoristas genuinos. Muchos de esos bienes ya no llegan a través de los puertos, donde los agentes de aduana podrían interceptarlos. En cambio, son enviados directamente a los consumidores.

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