SHARE
2-NEWS-25-JUN

La confianza general en las instituciones se desploma en 2 de cada 3 países analizados por el Barómetro de Edelman, mientras que la velocidad de los cambios tecnológicos genera desconfianza en los estados más desarrollados.

 2-NEWS-25-JUN

A nivel mundial, el Edelman Trust Barometer 2015 revela una alarmante caída de la confianza en todas las instituciones, volviendo a los mínimos de la Gran Recesión del 2008. La confianza en los gobiernos, empresas, medios de comunicación y ONG se sitúa por debajo del 50% en dos tercios de los países, entre los cuales se encuentran EE.UU., Reino Unido, Alemania y Japón, destaca Interactive.

Por ejemplo, en España, solo aprueban las ONG, con un 63% de confianza, mientras que no lo hacen los medios de comunicación (47%), empresas (43%) y gobiernos (26%). Así, sigue formando parte de los 13 países que no llegan al aprobado como Japón (37), Irlanda (37), Suecia (45) o Italia (48).
“La confianza en las instituciones ha sufrido un alarmante descenso tras los impredecibles sucesos que tuvieron lugar en 2014”, afirmaba Richard Edelman, presidente y CEO de Edelman. “La propagación del ébola en el occidente de África; la desaparición del vuelo 370 de Malaysian Airlines, más los dos posteriores desastres aéreos; el arresto de funcionarios de alto nivel en China; la adulteración del tipo de cambio orquestada en seis de los principales bancos a nivel mundial; y las múltiples intrusiones en sistemas de datos, recientemente el espionaje de Sony Pictures por un Estado soberano, han hecho tambalearse los índices de confianza.”

La innovación, si no se gestiona, genera desconfianza
Por primera vez, el Barómetro ha analizado el vínculo entre confianza e innovación, descubriendo cómo la crisis de confianza dificulta la aceptación de los progresos tecnológicos. A nivel global, la mayoría de los encuestados considera que la innovación avanza demasiado deprisa (51%). El 55% de los entrevistados a nivel mundial piensa que no se analizan suficientemente los nuevos desarrollos antes de comercializarse.

A nivel mundial, la mayoría de los entrevistados opina que la innovación se rige principalmente por la avaricia (54%) y por el imperativo del crecimiento empresarial (66%), frente a una minoría (24%) que piensa que este desarrollo busca hacer del mundo un lugar mejor.

“El cambio nunca había tenido lugar a un ritmo tan acelerado y la innovación es más imprescindible que nunca para lograr el éxito empresarial”, afirmaba Richard Edelman. “La innovación debería aumentar la confianza, pero en la actualidad no sucede así. Inventar ya no es suficiente. Debe crearse una nueva sinergia entre la compañía y el individuo en la que las empresas demuestren que las innovaciones son seguras basándose en investigaciones independientes, generen beneficios sociales y personales, y se comprometan a proteger los datos de sus clientes”.

El Barómetro evidencia una fuerte correlación entre el nivel de confianza de un país y su predisposición a aceptar la innovación. Los tres países con los índices de confianza más altos, EE.UU., India e Indonesia, son los que están más abiertos a la innovación. En la otra cara de la moneda encontramos a varios países como Alemania, Suecia, Japón o Canadá, los cuales muestran una inclinación mucho menor a la aceptación de los desarrollos tecnológicos. En general, los mercados emergentes simpatizan más con la innovación que los más desarrollados (65% versus 44%).

Los niveles de confianza varían de manera significativa según el tipo de innovación al que nos refiramos. La confianza es mayor en el sector tecnológico, los servicios financieros y la industria sanitaria, y suscitan un mayor recelo los avances que se han introducido en el sector de la energía o la alimentación.

La confianza empresarial en declive en gran parte del mundo
Este año hemos asistido al fin de la recuperación de la confianza en las empresas, cayendo ésta en dos tercios de los mercados y situándose por debajo del 50% en 14 de los países analizados, siendo el peor panorama desde 2008. Las mayores caídas se han observado en Canadá (15 puntos hasta el 47%), Alemania (12 puntos hasta el 45%), Australia (11 puntos hasta el 48%) y Singapur (10 puntos hasta el 61%).
Por lo que hace a los portavoces más creíbles, en España, la confianza en el CEO como portavoz de la empresa sube 10 puntos hasta alcanzar el 45% aunque sigue siendo, junto con los portavoces de la administración (40%) los que menos confianza generan, muy lejos de los académicos (85%) y de las personas “como nosotros” (75%). En los países emergentes la confianza en el CEO se sitúa por encima de la media de los países más desarrollados (31%), alcanzando el 61%.

Otros datos del Edelman Trust Barometer 2015
– El gobierno sigue siendo la institución con el menor índice de credibilidad por cuarto año consecutivo, con niveles inferiores al 50 por ciento en 19 de los 27 países, entre los cuales se encuentran EE.UU. (41%), Reino Unido (43%) y Japón (40%). España pasa del 18 al 26%, igual que Irlanda, aunque solo por delante de Suráfrica (16%) y Argentina (21%).

– El 60% de los países desconfía de los medios de comunicación y, por primera vez, los motores de búsqueda generan mayor confianza como fuente de noticias e información (64%) que los medios de comunicación tradicionales (62%). La confianza de los medios en España pasa del 40 al 47%, igual que Canadá, y por delante de países como Alemania (45%) y EE.UU. (43%).

– La confianza en las ONG ha caído por segunda vez, aunque sigue siendo la institución que goza de mayor confianza. En 19 de los 27 países analizados la confianza en las ONG bajó o se mantuvo al mismo nivel que el pasado año, y se desplomó en Reino Unido (16 puntos) y China (12 puntos). En España gozan de un 63% de confianza por encima de países de nuestro entorno como Alemania (59%) u Holanda (62%).

– El impacto en la confianza es tangible. Más de dos tercios (63%) de los españoles rechaza los productos y servicios de las empresas en las que no confían, mientras que el 58% las criticaría entre sus amigos o compañeros. Por otro lado, el 89% compraría los productos de las compañías en las que confía y un 71% recomendaría estas compañías a sus amigos.