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El café y el chocolate “Fair Trade” se han vuelto algo común en las cafeterías y los supermercados. Ahora, prepárese para los artículos de moda y decoración con esta etiqueta.
Por Andria Cheng para The Wall Street Journal

El café y el chocolate “Fair Trade” se han vuelto algo común en las cafeterías y los supermercados. Ahora, prepárese para los artículos de moda y decoración con esta etiqueta.

Dos años después que el colapso de una fábrica de prendas en Bangladesh cobró la vida de más de 1.100 personas y reveló las condiciones de trabajo de la industria de la moda, la ropa Fair Trade está ganando terreno. El volumen de prendas y artículos para el hogar vendidos con esta certificación ha crecido rápidamente en los últimos dos años, según la organización sin ánimo de lucro Fair Trade USA, que en 2012 delineó más de 334 criterios de cumplimiento para las fábricas textiles.

La certificación de ropa aparece ahora en 20 marcas, frente a un puñado antes del colapso de la fábrica Rana Plaza en Bangladesh. Los minoristas estadounidenses Patagonia; West Elm, de Williams-Sonoma Inc.; y Bed Bath & Beyond Inc. están entre los que en los últimos dos años comenzaron a vender ropa o artículos para el hogar con la certificación, según Fair Trade USA.

Se calcula que para finales de 2015 el número de fábricas certificadas se incrementará al menos a 25, en países que van desde Colombia a India, frente a menos de cinco en 2012.

El grupo mide una gama de factores antes de otorgar la certificación, la cual es una designación de marca registrada. Estos incluyen el impacto ambiental de la fábrica, sus condiciones laborales y los derechos otorgados a los trabajadores. Los empleados deben recibir el salario mínimo local y las marcas también tienen que hacer pagos adicionales directamente a los trabajadores, según cuánto compren a las fábricas, lo que se conoce como la Prima Fair Trade.

La organización, según un representante de West Elm, es la única que certifica instalaciones de fabricantes de ropa y artículos para el hogar que producen a gran escala. “Tradicionalmente, la certificación ha estado limitada a las materias primas o el producto terminado”, dice Abigail Jacobs, portavoz de la marca.

Fair Trade USA, fundada en 1998 para certificar la producción de café, ahora evalúa productos en 30 categorías que van desde muebles y flores a condimentos, así como ropa.

La línea de tendidos de cama de Under the Canopy con la certificación de Fair Trade, lanzada el año pasado en las tiendas de Bed Bath & Beyond, se agotó inmediatamente, según Zaroff. “La Generación del Milenio busca autenticidad y transparencia”, dice. Ellos son los que “están impulsando el creciente movimiento de moda sostenible y ética”.

Whole Foods Market Inc. comenzó a vender camisetas Fair Trade fabricadas por Pact Apparel a principios de 2014. Las prendas, que cuestan US$15, son una de las líneas de ropa más exitosas de la cadena de supermercados, según la empresa.

En la marca de ropa de yoga y ejercicio Prana, que fue adquirida por Columbia Sportswear el año pasado, el lanzamiento de una camiseta certificada en 2010 abrió el camino a casi 100 artículos, incluyendo vestidos, faldas y camisas para hombre, dice Nicole Bassett, directora de sostenibilidad de la marca.