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Durante décadas, las pantallas han sido el centro de nuestro mundo informativo, primero con las computadoras y más recientemente con los teléfonos inteligentes y las tabletas.
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Pero a medida que el poder de la computación y la conectividad de Internet se incorporan a más y más objetos, la forma en que interactuamos con los dispositivos cambiará drásticamente. Los objetos “inteligentes” que pertenecen a la Internet de las cosas no se prestan a las pantallas. El resultado será una serie de nuevas interfaces sin pantallas, activadas por comandos de voz y controles de gestos, o simplemente por respuestas automatizadas a datos captados por sensores, destacan H. James Wilson y Paul R. Daugherty de Accenture en un artículo publicado en el Wall Street Journal.

Hasta el momento, la gente parece preferir estas interfaces de próxima generación. En un estudio a gran escala que llevamos a cabo recientemente, las pantallas aparecen en un distante tercer lugar en términos de popularidad, detrás de las interfaces que operan de manera invisible y las basadas en los movimientos naturales del ser humano.
Aunque diseñar estas nuevas interfaces puede ser todo un reto, estas tecnologías prometen revolucionar la forma de trabajar al proporcionar a la gente un mejor y más natural acceso a la información, aumentando la productividad y permitiendo interacciones más cara a cara con los compañeros de trabajo.

A continuación, damos un vistazo a algunas interfaces sin pantalla que podrían revolucionar la forma en que trabajamos, así como a algunos de los desafíos que las empresas pueden enfrentar a medida que aquellas se popularicen.

Notificaciones ambientales. ORBneXt, un dispositivo en forma de cubo sin pantallas, comercializado por Advanced Lumonics LLC, hace un seguimiento continuo de cualquier flujo de datos que usted elija y cambia de color para notificar al usuario que debe entrar en acción cuando, por ejemplo, un correo electrónico importante llega o el inventario de productos cae por debajo de cierto umbral. Usted puede programar el cubo para que se ilumine de verde cuando recibe un correo electrónico de su jefe o un colaborador importante. Este tipo de notificaciones sin pantalla son una forma de evitar la molestia de tener que revisar constantemente una avalancha de correos electrónicos en nuestras bandejas de entrada o las cotizaciones de acciones. El tiempo que perdemos haciendo esto podría ser empleado en actividades más productivas.

Por supuesto, las notificaciones ambientales son limitadas en términos de la cantidad de datos que pueden transmitir, por lo que no pueden operar independientemente de pantallas y dispositivos más tradicionales de ingreso de datos. También podría haber una curva de aprendizaje para recordar el color o el sonido o patrón que corresponde a cada una de las notificaciones.

Controles con gestos. Imagine que lleva un brazalete que detecta el movimiento de los dedos de sus manos de manera que su propio cuerpo actúa como un control remoto para abrir puertas, operar maquinaria o hacer que un robot se mueva de determinada manera. O piense en médicos que manipulan una reproducción virtual en 3-D del corazón de un paciente por medio de gestos, como si lo estuvieran sosteniendo en sus manos.

Los controles con gestos nos permiten interactuar con el mundo de manera más natural, con movimientos que imitan los del cuerpo humano, y nos permiten manipular directamente objetos reales.

Los investigadores están desarrollando una especie de “papel conectado” para envolver paquetes y transmitir a la nube información como el tiempo y lugar de entrega, a través de un simple toque, eliminando así la necesidad de escáneres y pantallas y mejorando la velocidad y el flujo del proceso.

Los desafíos para los diseñadores serán por un lado asegurar que el usuario se sienta cómodo y por el otro el control del ingreso de datos. Por ejemplo, ¿cuán grande debe ser un movimiento para que sea registrado por la interfaz? Estas interfaces podrían tal vez incluir modos adicionales, como comentarios de audio, para confirmar que un movimiento ha sido registrado.

Informática de vestir. A medida que sensores y hardware de computación se reducen, pueden ser insertados en objetos que van desde gafas a pendientes o camisetas. Los trabajadores industriales podrán usar pantallas que se asemejan a gafas para obtener ayuda en tiempo real para arreglar máquinas. En los entornos militares e industriales, fibras textiles inteligentes podrían controlar la frecuencia cardíaca, la temperatura corporal, la presión arterial, la hidratación y la ubicación. Joyas inteligentes y pulseras que hacen un seguimiento del estado físico ya son populares, y cada vez más empresas están implementándolas en su fuerza de trabajo para reducir potenciales costos de atención de salud.

Una colaboración entre empresas textiles y de tecnología podría generar telas que activan llamadas telefónicaspara que el operario no tenga que mirar una pantalla. Investigadores de la Universidad Rice han desarrollado un chaleco integrado con sensores y motores pequeños que captura información externa, como lenguaje humano o alertas críticas, y la convierte en vibraciones que los usuarios pueden reconocer.

Sin embargo, a medida que la computación se acerca a nuestros cuerpos surgen temas de privacidad, autonomía y seguridad. ¿Quién tiene acceso a la ubicación de un empleado? ¿Qué tan efectivo es castigar a los trabajadores por no ser más activos? ¿Cómo se garantizará la confidencialidad de información tal como los datos de salud recogidos por una bata de hospital inteligente?

Respuestas automatizadas. Esta interfaz invisible funciona de manera subyacente en las interfaces más tradicionales, como las pantallas. A medida que los sensores proliferan en nuestro entorno, estos dispositivos vigilan la producción de las fábricas y ayudan a automatizar la iluminación, la calefacción y la refrigeración de edificios.

Pueden hacer un seguimiento del clima, de nuestro paradero y de nuestra proximidad a objetos y otras personas. Gracias a los algoritmos de aprendizaje automático, ahora podemos dar sentido a todos estos datos y diseñar sistemas que realizan algún tipo de acción que estén ligadas a algún tipo de protocolo general, pero que actúan con eficacia autónoma.

Los sistemas de inventario inteligente pueden sugerir cuándo y cómo reasignar mercadería en una tienda antes de que los niveles bajen demasiado. En la oficina, tales sistemas podrían controlar el uso de sitios web y de correo electrónico de los empleados, estableciendo comportamientos de referencia. Si la conducta de un empleado cambia de repente, podría indicar fraude u otro problema.

En los entornos industriales, la seguridad de los sistemas de respuesta automatizada es primordial. Por ejemplo, un sistema automatizado de frenado de trenes debería comunicarse a través de direcciones IP privadas, no públicas, También es fundamental entender la mejor manera de desplegar sistemas como los que controlan el correo electrónico y el uso de Internet con el fin de no irritar a los empleados.

Sin duda habrá una curva de aprendizaje, pero si estas nuevas interfaces de captura son aceptadas, la pantalla plana podría convertirse en un punto pasajero en la línea de tiempo de los artefactos electrónicos.

—H. James Wilson es director gerente de TI y de investigación empresarial en el Instituto Accenture para el Alto Rendimiento en Boston. Paul R. Daugherty es director de tecnología de Accenture en Nueva York.