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Por Enrique Dans, Profesor en Sistemas de Información en el IE Business School.

YOUTUBE-RED-SIGNOS-TIEMPO

El lanzamiento de YouTube Red, el servicio de YouTube para librarse de su molestísima y profundamente intrusiva publicidad por $10 al mes, evidencia una serie de cambios que, viniendo del que es el mayor gigante de la publicidad, permiten entender en gran medida el signo de los tiempos que vivimos.

El servicio, que lleva anunciando su llegada desde hace ya un año, se está revelando como un lanzamiento mucho más ambicioso de lo que realmente parecía. Además de dejar claro su compromiso con los creadores asegurando no solo que la opción de pago les generará más ingresos sino también que les pagará también durante el período de pruebas gratuito para los usuarios, YouTube también ha expresado de manera igualmente clara que no existen opciones: o los creadores aceptan que sus vídeos estén disponibles en la opción de pago, o bien los ponen en privado o se los llevan a otro sitio. No hay medias tintas: en el caso de aquellos creadores que tengan compromisos que les impidan poner sus vídeos en el servicio de suscripción, esto implica la retirada.

Se acabó el tiempo: si un servicio como YouTube, adquirido por Google en noviembre de 2006 por 1.650 millones de dólares, sigue sin generar beneficios a pesar de su enorme tráfico, es preciso introducir cambios. La nueva oferta, además de poder provocar cambios en el mapa competitivo de los servicios de suscripción de música como Spotify o Apple Music, se plantea sobre todo como una necesidad derivada de la cada vez más creciente popularidad de las aplicaciones de bloqueo de publicidad, y tiene su reto precisamente en ese punto: para muchos, entre los cuáles me incluyo, la insufrible publicidad de YouTube era algo sencillamente inexistente, porque fue uno de los primeros factores que nos llevó a instalarnos un bloqueador de publicidad.

¿Cómo convencer al aproximadamente 40% de usuarios de YouTube que utilizaban un bloqueador de publicidad para que pasen a pagar por un servicio que ya consumían sin anuncios? Las ventajas adicionales del servicio, como la reproducción offline o la posibilidad de seguir utilizándolo para escuchar música en el smartphone mientras se utilizan otras apps son cuestiones interesantes para los usuarios, pero… ¿son un incentivo suficiente como para que esos usuarios se inclinen por el pago? La gran pregunta es si Google decidirá plantear YouTube Red como un servicio freemium a la manera convencional, simplemente ofreciéndolo como una opción mejorada, o si se decidirá por plantear problemas a aquellos usuarios que traten de obtener el producto sin publicidad utilizando un bloqueador de publicidad. La posibilidad de negar el contenido a quienes tengan un bloqueador de publicidad instalado puede resultar indudablemente agresiva, pero a partir del momento en que ofreces una opción de pago, pasa a tener un sentido diferente, y posiblemente justificable en un servicio que origina unos costes importantes en términos de ancho de banda.

En el caso de YouTube, que no solo posee la mayor oferta de vídeo del mundo, sino que además cuenta con una amplísima variedad de creadores que ofrecen su contenido en su plataforma de manera exclusiva, el movimiento supondría un cambio de actitud que podría tener un impacto muy amplio. No es lo mismo la arrogancia de tratar de impedir a los usuarios que accedan a tu contenido utilizando un bloqueador de publicidad cuando lo que produces es algo que puede ser obtenido en muchos otros sitios, que hacerlo cuando una parte importante de tu contenido tan solo lo posees tú porque se desarrolló completamente en exclusiva para tu plataforma, y posiblemente debe verdaderamente su existencia al hecho de que tu plataforma exista. Como su nombre indica, YouTube es el responsable prácticamente exclusivo de la explosión del fenómeno de los youtubers, y ahora ese contenido generado por esos youtubers podría revelarse clave a la hora de decidir a muchos usuarios a pagar por sus servicios.

Por el momento, Google había optado por una aproximación muy suave al fenómeno del bloqueo de publicidad: pagar a AdBlock Plus para estar en su lista blanca y solo ser bloqueado por aquellos usuarios que lo pidiesen expresamente, no negar sus contenidos a nadie, y no impedir la instalación en su navegador. ¿Cambiará ahora esa aproximación tras el lanzamiento de YouTube Red? ¿Esperará Google a ver la popularidad que alcanza su servicio y si los usuarios de bloqueadores de publicidad muestran, efectivamente, una inclinación mucho más baja a pagar? Sin duda, el lanzamiento de YouTube Red no solo supone un cambio dimensional en uno de los servicios más populares de la red, sino que podría suponer un auténtico signo de los tiempo