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Incluso los adultos necesitan un elemento de seguridad para sentirse —y rendir— al máximo. Para una nueva generación de adultos, ese objeto es su smartphone, destaca Sally French en The Wall Street Journal.
SEPARATE-DE-SMARTPHONE
Un estudio reciente de usuarios de iPhone de entre 18 y 24 años halló que las personas tienen un mejor desempeño en pruebas cognitivas cuando tienen sus teléfonos cerca —en un bolsillo o una cartera— en lugar de en el otro extremo de la habitación.

El estudio, llevado a cabo por Russell Clayton, de la Universidad Estatal de Florida; Glenn Leshner, de la Universidad de Oklahoma; y Anthony Almond, de la Universidad de Indiana, pidió a jóvenes adultos que completaran dos sopas de letras. Les dijeron a los participantes que quien encontrara la mayor cantidad de palabras ganaría una tarjeta de regalo.

En la mitad del estudio, les indicaron a los participantes que sacaran su teléfono y lo dejaran en el rincón de la sala.
Mientras que los participantes encontraron un promedio de nueve palabras cuando tenían su teléfono consigo, hallaron sólo seis cuando estaban sin él.

El estudio también halló que cuando los participantes oían que su iPhone sonaba pero no podían contestar, su ritmo cardíaco y presión sanguínea subían.

The Wall Street Journal habló con Clayton sobre el estudio. A continuación, fragmentos editados:

WSJ: Algunas personas dicen que es malo tener el teléfono con uno todo el tiempo, pero usted halló que la gente rinde mejor cuando tiene su celular consigo. ¿Deberíamos dejar de intentar disuadir a las personas de que tengan sus teléfonos consigo en todo momento?
Clayton: Está llegando a ese punto en que es algo que necesitamos aceptar. La respuesta no es: “Deje su teléfono en casa”. Téngalo consigo, pero trate de reducir las distracciones que podría causar.

WSJ: Usted halló que los iPhones pueden ser una gran distracción, ¿cierto?

Clayton: Sí, les dijimos a todos los participantes que se quedaran sentados durante el estudio. Una participante de hecho se paró para contestar su teléfono. Ni siquiera pudo quedarse sentada para hacer la sopa de letras.

WSJ: ¿Cómo surgió el estudio?
Clayton: Un amigo y yo estábamos camino a una cena y tuvimos que volver a casa porque olvidó su celular. Simplemente dijo que necesitaba su teléfono, y sentí que era un signo revelador.

WSJ: ¿Entonces el teléfono es como un elemento de seguridad?

Clayton: Ya no vemos el teléfono sólo como un dispositivo. Ahora lo vemos como una parte de nosotros, como una forma en que nos comunicamos.

WSJ: ¿Cómo sabe que los sujetos de la prueba estaban nerviosos porque no tenían su teléfono?

Clayton: Participaron uno a la vez en un laboratorio controlado. No había riesgo de que su teléfono fuera robado. De hecho, el teléfono estaba a la vista a sólo unos metros de ellos durante la separación.

WSJ: Entonces, si estoy en una reunión, ¿debería tener mi teléfono conmigo?

Clayton: Nuestros resultados sugieren que debería tener su teléfono para no sentir una “disminución de su ser”, pero debería tenerlo en modo silencioso. Si sabe que está sonando, su atención disminuirá durante las reuniones.