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En enero, el actor británico Eddie Redmayne fue noticia a nivel mundial cuando se convirtió en el más reciente dentro de un creciente grupo de “refuseniks”, o disidentes, de los teléfonos inteligentes, señala Daniel Thomas en el Financial Times.

REFUSENIKS-CRECE
Fue una reacción en contra de estar pegado permanentemente a mi iPhone durante las horas que estoy despierto“, explicó, escogiendo más bien usar un anticuado teléfono ‘tonto’ que sólo podía hacer y recibir llamadas.

Él no está solo. Existe un pequeño pero activo mercado de teléfonos que son simples y baratos en una época durante la que los teléfonos inteligentes se están volviendo cada vez más complejos y más costosos.

Según Francisco Jeronimo, director de investigación de dispositivos móviles europeos del grupo de investigación IDC, los celulares clásicos -teléfonos móviles con algunas funciones básicas como la reproducción de música y acceso al Internet – están siendo gradualmente reemplazados por teléfonos inteligentes de bajo costo. Pero todavía existe una demanda significativa de teléfonos de estilos más ‘anticuados’.

Strategy Analytics, un grupo de investigación, estima que se vendieron 44 millones de teléfonos básicos en 2015, lo cual representó el 2% del mercado mundial.

Algunos fabricantes de teléfonos, como Sony y LG, ya le han dado la espalda al mercado. Pero otros, como Microsoft y Samsung, continúan produciendo dispositivos dirigidos al mercado de celulares clásicos cada año.

Un sinnúmero de usuarios de teléfonos inteligentes se lamentan de tener que comprar dispositivos que se rompen con facilidad; que requieren recarga diaria; y que serán sustituidos por una nueva y mejor versión en un año. Incluso los teléfonos inteligentes básicos ofrecen una capacidad de procesamiento que no muchas personas necesitan.

Algunos usuarios compran teléfonos con conexiones limitadas o sin Internet en un intento consciente de desconectarse del mundo digital moderno. El fundador de Light Phone, Joe Hollier, se encuentra dentro de este grupo. El ex patinador de 25 años de edad ha desarrollado un teléfono del tamaño de una tarjeta de crédito sin conexión de datos y sin funciones adicionales, sólo la de hacer llamadas. Él describe experimentar un gran alivio cuando no tiene la posibilidad de ver su correo electrónico o sus actualizaciones de estado.

Los analistas dicen que existe un creciente número de personas que usan un costoso teléfono inteligente durante el día, pero que utilizan un segundo dispositivo de bolsillo más barato cuando salen por la noche.