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Las señales del mercado inmobiliario en Miami son suficientes para sugerir que las ‘vacas gordas’ ya son cosa del pasado. Como cualquier ‘boom’ o burbuja, los desarrolladores de proyectos han creado nuevos proyectos más allá de lo que la demanda puede soportar.

MIAMI-MALA-RACHA
Invertir en bienes inmobiliarios en Miami ha sido por muchos años el destino favorito para los ahorros e inversiones de los latinoamericanos. La belleza de la ciudad, sus bellas playas y ‘outlets’, y sobre todo su cercanía con América Latina, ha hecho de esta ciudad el destino de los ahorros e inversiones de muchos latinoamericanos. Sin embargo esto parece no durar por mucho tiempo, señala en un informe Manuel Restrepo en la revista DINERO de Colombia.

El mercado de bienes inmobiliarios en Miami ha estado cada vez más correlacionado con la situación económica de Latinoamérica, la cual ha mostrado un excelente desempeño en relación con el resto del mundo hasta el 2015. Entre 2010 y 2014, la región creció 3,8%, en comparación con Estados Unidos que creció 2% o Europa que creció 0,7%. Esto trajo una gran avalancha de dinero fresco de los países latinos, los cuales tenían excedentes de capitales y veían el mercado inmobiliario de Miami barato en relación con Sao Paulo, Bogotá, Santiago, Lima, Ciudad de México, entre otras ciudades.

En consecuencia, la fuerte demanda generó una apreciación alucinante en los bienes inmobiliarios de Miami. A abril de 2011, vimos el piso de la caída en los precios luego de la crisis de 2008. Para esta fecha, el precio promedio de una propiedad era de US$175,000, para finales de 2014, el precio promedio era US$272,000, es decir, una valorización de 55% en tres años y medio. Cambios más pronunciados se han visto en barrios como Brickell (centro de Miami) o Bal Harbour y Miami Beach (la playa).

De acuerdo a la consultora CoreLogic, en 2012 el 70% de las compras de vivienda en Miami fueron en dinero efectivo, esta cifra bajó a 52% en 2015, sin embargo Miami sigue siendo la ciudad con el porcentaje más alto de compradores con efectivo en Estados Unidos.

La buena “racha” es cosa del pasado
Las señales del mercado inmobiliario en Miami son suficientes para sugerir que las ‘vacas gordas’ ya son cosa del pasado. Como cualquier ‘boom’ o burbuja, los desarrolladores de proyectos creado nuevos proyectos más allá de lo que la demanda puede soportar. Una gran cantidad de proyectos nuevos tienen apartamentos que comienzan en US$2 millones, estando lejos del presupuesto usual de los habitantes de la ciudad, y cada vez más distante de los inversionistas brasileros, colombianos, mexicanos, venezolanos, entre otros, que sufren de una desaceleración económica en sus países.

En el centro de Miami, se estiman 4 mil nuevas unidades en 2016, y 6 mil en 2017 de acuerdo a Integra Realty Resources, un reto grande para los constructores con la nueva dinámica en América Latina.

De acuerdo con Douglas Elliman and Miller Samuel Real Estate Appraisers & Consultants, los precios promedios en las unidades de lujo de Miami Beach han caído 7,5% en un año. Asimismo los precios para propiedades a la venta han caído 6,6%. Las ventas han caído 21% en dicho periodo, y el tiempo promedio de venta ha pasado de 53 a 97 días. A su vez el inventario para este tipo de propiedades ha crecido 58% equivalente a tres año y medio de inventario. Aunque en el mercado inmobiliario de Miami las caídas no son tan abruptas como en el de las propiedades de lujo de la playa, ya empezamos a ver una desaceleración en las ventas, y por lo tanto, una caída en los precios de las propiedades.

“Los bienes inmobiliarios son la mejor inversión porque los precios nunca caen”, es el mito urbano que seguimos escuchando a pesar de lo que sucedió en 2008 con las propiedades en Estados Unidos, las cuales cayeron 30% en promedio. En conclusión, cuando se vea tentado a comprar propiedad para inversión en un mercado que está en pleno ‘boom’, analice bien qué está impulsando dicha bonanza y cuánto podría durar. Recuerde que en inversiones, es más importante el momento que compra y vende antes que la idea misma de inversión.