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Todo padre quiere dar a sus hijos las herramientas necesarias para triunfar en la vida. Démosle otra vuelta de tuerca a esta idea: ¿cómo sería criar a su hijo o hija para que se convierta en el fundador de la próxima compañía tecnológica de miles de millones de dólares?, se pregunta Alexandra Samuel en un artículo en The Wall Street Journal.

CHICOS-STATUP
Los niños de hoy tienen una gran ventaja sobre las primeras generaciones de emprendedores tecnológicos: están creciendo inmersos en la tecnología. Es algo natural para ellos.

Pero para que estos consejos funciones, los padres tienen que dejarse de dar vueltas en torno a si conviene o que sus hijos se involucren con la tecnología y zambullirse de lleno en ella.

Haga que sus hijos se acostumbren a usar las computadoras y las redes sociales tan pronto como sea posible e inculque en ellos una mentalidad empresarial para que aprendan a ver los problemas cotidianos como posibles oportunidades de negocios.

Por supuesto, seguir estas recomendaciones implica que sus hijos van a pasar mucho tiempo frente a una pantalla. Pero los niños de hoy ya están mucho tiempo mirando pantallas de computadoras y celulares; darles una formación empresarial para que puedan darle un uso práctico a esa experiencia es una manera de hacer que esas horas sean más constructivas. Incluso los niños a quienes sus padres no les permiten pasar mucho tiempo en línea van a terminar trabajando en un mundo dominado por la tecnología. ¿Usted prefiere que trabajen usando el software que otros han diseñado, para el negocio del alguien más? o son dueños de empresas de software, ¿o quiere que sean la persona que escribió el programa o que sea el dueño de la empresa?

A continuación, Alexandra Samuel en su artículo en The Wall Street Journal, nos deja algunas claves para que sus hijos puedan triunfar en ese mundo tecnológico en que les tocará vivir.

Enséñeles a solucionar problemas
La mayoría de las grandes startups nacieron para resolver un problema, pero la mitad del trabajo estuvo en reconocer que había un problema por resolver. Enseñe a sus hijos cómo detectar esas oportunidades transformando cada una de sus quejas en una oportunidad de aprendizaje: si no le gusta un juego, una aplicación o un juguete físico, pregúnteles cómo lo harían mejor.

Pero resolver problemas no es sólo reconocer oportunidades, sino también desarrollar una mentalidad proactiva. Para fortalecer esa actitud, asigne a sus hijos tareas tecnológicas, exactamente igual que cuando les pide que recojan la mesa después de comer o que saquen la basura: por ejemplo, que mantengan actualizada la computadora del hogar. Y deje que ellos mismos solucionen los problemas tecnológicos que encuentren en su camino.

Conseguir que sean expertos en medios sociales antes de los 13 años
No todas las startups son empresas de medios sociales, pero éstas son donde los jóvenes emprendedores suelen tener ventaja. Esta ventaja solamente es tal si los jóvenes crecieron de verdad dentro del mundo de las redes sociales. Si a usted le preocupa la superficialidad de este mundo, considere la posibilidad de ayudar a sus hijos a forjar una perspectiva ética del uso de dichos medios.

Por ejemplo, pídale permiso a su hija de siete años antes de publicar fotos de ella a su muro de Facebook o explíquele a su hijo de 10 años por qué usted responde amablemente a un tuit agresivo, de manera de modelar la conducta anti-trolling que desearía que él tenga en el futuro.

Eso no sucederá si mantiene a los medios sociales fuera del alcance de sus hijos hasta que cumplan la edad legal de abrir su propia cuenta de Facebook, Instagram o Snapchat (13 años en EE.UU.) Ayúdeles a crecer dentro de la cultura de medios sociales, mostrándoles sus propios descubrimientos en línea y hablándoles claramente sobre qué es lo que usted comparte en esos sitios.

Puede ocurrir que cuando su hijo esté listo para lanzar su propia startup, las redes sociales hayan sido reemplazadas como el segmento con mayores oportunidades de negocio en línea. Pero la fluidez que hayan adquirido en medios sociales será la base de cualquier emprendimiento tecnológico que lancen.

Ayude a sus hijos a descubrir sus talentos tecnológicos
Si bien muchos empresarios de tecnología exitosos han sido genios de la programación, manejar una startup tecnológica implica más que saber programar. Dé a sus hijos una idea de los diferentes contenidos y habilidades técnicas posibles, desde edición de vídeo a Photoshop y programación, para ayudarlos a descubrir qué es lo que más les gusta. Después, haga una inversión en ampliar esas habilidades. Inscríbalos en cursos especiales o aliéntelos a aprender por sí mismos con los tutoriales de Adobe en YouTube o los sitios web Khan Academy o Codecademy.

Esto es especialmente importante para las niñas, porque el mundo tecnológico está aún dominado por modelos masculinos. Programas como Girls Who Code, DIY Girls y Ladies Learning Code enseñan diseño gráfico, impresión 3-D, programación y otras habilidades.

Lo más importante es ayudarlos a que se involucren con la tecnología. Una vez que vean que ésta tiene muchas variantes, es más probable que encuentren la que los atraiga.

Enseñe a los niños a trabajar como en una startup.
Muy pocos emprendedores tecnológicos usan cuadernos con espiral para hacer sus anotaciones. Si quiere preparar a sus hijos para ser emprendedores, enséñeles a trabajar como ellos: en línea. Muéstreles cómo usar Evernote o Google Docs, cómo configurar y compartir su calendario en Google Calendar, cómo administrar sus tareas en Wunderlist o Todoist.

Además de ayudarlos a estar al día con sus tareas escolares, aprender a buscar la herramienta más adecuada les enseñará las habilidades críticas que necesitan para evaluar y dominar un nuevo software.

Al mismo tiempo, enséñeles a trabajar como el equipo de una startup, usando software de gestión de proyectos para el seguimiento de las tareas pendientes, armando un cronograma de tareas del hogar con Post-it y organizando reuniones diarias rápidas para evaluar su cumplimiento. Lo más importante es que sus hijos aprendan a trabajar en equipo. Tómese el tiempo para hablar con ellos sobre sus tareas y proyectos escolares pendientes. Cuanto más inculcados tengan los hábitos de trabajo de una startup, más fácil les será empezar una.

Cree una empresa de prueba
Es mucho más probable que su hijo sea el próximo Mark Zuckerberg si lanza su primera empresa a una edad temprana. Puede ser su propio blog o juego digital; lo importante es que le permita hacerse una idea de lo que significa construir y poner en marcha algo que otras personas van a utilizar en la realidad. Puede ayudarles a comenzar en Minecraft, Super Mario Maker o LittleBigPlanet, que permiten a los niños crear sus propios niveles de juego o mapas. Luego pueden expandir esos juegos con Scratch o GameSalad, crear sus propios blogs en Medium o WordPress y editar sus propias películas en YouTube. (para proteger la identidad y seguridad, es mejor que usen pseudónimos). Y nunca es demasiado pronto para empezar un negocio real y aprender sobre gestión de ventas, marketing y flujo de caja.

Si le parece que estoy abogando por que los niños empiecen a trabajar demasiado temprano y no puedan disfrutar su infancia, piense que crear un blog o una aplicación no son sino el equivalente moderno de vender limonada o cuidar niños.