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Salvo excepciones, YouTube siempre ha sido un servicio gratuito, pero ahora las reglas del juego están a punto de cambiar, ya que la mayor plataforma de vídeo online del mundo estaría preparando dos servicios de suscripción independientes que podrían ver la luz antes de que acabe 2015.

CAMBIA-YOUTUBE
El primero, Music Key, arrancó en fase beta el pasado mes de noviembre. Mediante el pago de una cuota mensual de 9,99 euros, el usuario tiene acceso a un extenso catálogo de vídeos y canciones sin publicidad. Además, el servicio permite reproducir música en segundo plano incluso sin estar conectado a internet.

El nombre del segundo servicio aún se desconoce, pero se rumorea que permitirá a los creadores de contenido publicar sus vídeos (sin publicidad) detrás de un muro de pago, de tal forma que solo los suscriptores premium puedan visualizarlo y almacenarlo en sus smartphones. Se espera que la cuota mensual ronde los 10 dólares. Es posible que se oferten diferentes paquetes (como si de un servicio de televisión por cable se tratase) para acceder a canales de temáticas distintas (deportes, musical, infantil, cocina…).

Por tanto, cuando estos dos nuevos servicios vean la luz, YouTube se convertirá en un servicio híbrido, que mezclará contenido gratuito (financiado mediante publicidad) y contenido exclusivo al que únicamente tendrán acceso los suscriptores. El cambio en su naturaleza podría estar motivado por las presiones de sus usuarios que, por un lado, exigen contenido de calidad sin publicidad y, por otro, consideran la plataforma como un negocio con el que pueden ganar bastante dinero. YouTube cuenta con más de 1.000 millones de usuarios a día de hoy, un número lo suficientemente grande como para poder establecer diferentes paquetes de suscripción en base a la segmentación de su audiencia.

Las reacciones en la industria musical –cuya relación con YouTube es fructífera y tensa a partes iguales- han sido variadas. Los sellos discográficos están divididos: algunos piensan que YouTube no sabrá vender bien el servicio Music Key, apuntando directamente a Google Play Music como el mejor ejemplo de la falta de compromiso de Google con esta industria. Otros, dudan de las buenas intenciones del gigante, dado que muchos de sus acuerdos expiran en 2016. Es más, hay quien piensa que este es solo un intento de distracción por parte de YouTube antes de que comiencen las negociaciones.

Y es que nunca llueve a gusto de todos. Los rifirrafes entre los sellos y la plataforma de vídeos no han cesado desde hace años. Las discográficas se quejan del escaso beneficio percibido a través de la plataforma, teniendo en cuenta que las canciones suponen gran parte del tráfico de YouTube, mientras que éste se justifica diciendo que durante los últimos años ha pagado miles de millones de dólares a estos sellos. En la industria de la música se espera con ansia el lanzamiento del servicio de suscripción, que se espera sea mucho más lucrativo.

Ahora, el principal desafío para YouTube será evitar la huida de sus usuarios a otros servicios de música en streaming, como Spotify.

Las discográficas ya han comenzado a discutir las mejores maneras de rentabilizar el muro de pago, aunque por el momento no se han tomado decisiones en firme. Una de las opciones que se valoran es seguir ofreciendo música gratuita por un periodo de tiempo limitado antes de que salte el muro de pago.

Con estos dos próximos servicios a la vista, el beneficio de YouTube en 2014 superó los 4.000 millones de dólares, una cifra que podría dispararse si todo sale según lo planeado. Su lanzamiento ya ha sido pospuesto en numerosas ocasiones, lo que demuestra que el proceso de transición es delicado, teniendo en cuenta que, hasta ahora, todo el contenido almacenado en la plataforma era totalmente gratuito.