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Ha llegado el momento de tomar en serio a Bitcoin, advierte John Authers en el Financial Times. Este mes, señala, se han publicado comentarios acerca de la moneda virtual de los principales analistas de divisas de bancos como Citi y BofA Merrill Lynch.

Cuando Wall Street toma en serio a Bitcoin, la moneda en línea es una realidad.
Sin embargo, los gobiernos y los bancos centrales también están tomando a Bitcoin en serio. Esta semana también ha traído la noticia de que Baidu, el motor de búsqueda chino, ya no aceptará Bitcoins como pago, después de que el Banco Popular de China dictaminó que los bancos chinos no deben procesar ni asegurar transacciones con Bitcoin.

Por lo tanto, ¿deberían los inversores también tomar a Bitcoin en serio? Hay dos planos en esta pregunta, ya que Bitcoin pretende ocupar al menos dos de las funciones desempeñadas por una moneda: primero como depósito de valor, y la segunda como un medio de intercambio.

Su papel como reserva de valor es un reflejo de sus algoritmos informáticos de base, que garantizan la escasez continua del mismo. Esto le otorga cierto atractivo al compararlo con el dinero “por decreto (o fiat)”, creado para los gobiernos por los bancos centrales, donde no existen límites en la oferta.

Pero a diferencia del dinero fiat, nadie tiene la obligación legal de aceptarlo. Como lo señala el analista de divisas de Brown Brothers Harriman, Marc Chandler, crear ese tipo de dinero continúa siendo un monopolio de los gobiernos, y no es probable que renuncien a él.

Defensas criptográficas
Por lo tanto, su valor se basa en la percepción – lo que la gente piensa que vale. Lo mismo es cierto del oro. Pero los milenios de la historia demuestran que los seres humanos perciben algún valor intrínseco en un metal brillante. Bitcoin sólo ha existido desde 2009.

Los suposiciones a gran escala de BofA Merrill Lynch sugieren que en el mejor de los casos Bitcoin algún día podría alcanzar una reputación equivalente a la de la plata, la cual se percibe como un valor de sólo un 60avo del oro. Eso implica un valor total de alrededor de $5 mil millones – muy por debajo de su valoración reciente implícita de $13 mil millones.
Sin embargo, como medio de intercambio, las capas de defensas criptográficas, la capacidad de pago al instante, y la seguridad que imparte la capacidad de rastrear cada transacción realizada con cada moneda de Bitcoin, ofrecen ventajas interesantes. Hasta el momento, no es una moneda ampliamente aceptada, pero el bullicio de emoción de este año sugiere que podría llegar a tener aceptación.

El aumento de las transacciones de la moneda virtual descentralizada ha comenzado a atraer la atención de los reguladores. La estimación a grandes rasgos de Merrill Lynch sugiere que podría representar hasta el 10 por ciento de las transacciones en línea a nivel mundial, y de las remesas de los trabajadores internacionales (lo cual sería un éxito notable, nuevamente). Sobre esa base, Bitcoin podría financiar transacciones anuales con un valor de $9.5 mil millones en dinero de hoy.
Es fácil burlarse de tan enormes extrapolaciones, pero es difícil vislumbrar mejores opciones. En cualquier caso, el punto de las conjeturas de Merrill es que incluso si Bitcoin es tan exitoso como se imagina actualmente, parece estar sobrevaluado a precios recientes. Bitcoin está en una burbuja.

Sin embargo, esto no prueba que el concepto no tiene futuro. Las acciones de Amazon.com también estaban en una burbuja a finales de 1990, y aún así, resultaron ser una gran inversión a largo plazo después de la explosión de la burbuja. Las oscilaciones gigantes en valor son típicas de cuando llegan las nuevas tecnologías.

Escasez incorporada
Hay un problema adicional. Bitcoin, como lo menciona Stephen Englander de Citi, se puede replicar. El genio de la nueva moneda es que ha incorporado la escasez en su arquitectura. Pero si el concepto tiene éxito como un medio de pago, la demanda aumentará y esa escasez será un obstáculo para su capacidad de fungir como medio de pago.

No es posible inventar un nuevo metal precioso para hacerle frente a este problema. Pero sí es posible crear nuevas divisas en línea, lo cual ya está sucediendo.

Esto podría ser una oportunidad para invertir. En lugar de una alternativa a las monedas fiduciarias, Bitcoin juega un papel en una tendencia crítica, la desintermediación de los bancos. Los miembros de las tribus africanas pueden ahora pagarse entre sí utilizando sus teléfonos móviles, sin la participación de un banco. Los sistemas de “crowdsourcing” generan fondos para préstamos por medio del Internet sin la intervención de un banco. Las monedas de Internet forman parte de la misma tendencia.

¿Tiene Bitcoin una ventaja por ser el primero? ¿Serán otras monedas capaces de competir? Una vez más, hagamos la comparación con Amazon, el cual aprovechó la ventaja de ser el primero para convertirse en el líder minorista en línea, así como lo hizo eBay para las subastas en línea. Sin embargo, ambos se disputaron con muchos rivales similares que fueron valorados ricamente pero por poco tiempo por la bolsa de valores.

En el campo de la búsqueda en Internet, la ventaja de ser primero no le sirvió de nada a AltaVista, quien durante un año o dos fue tan dominante como Google se convertiría eventualmente. Lo mismo resultó cierto para MySpace entre las redes sociales, o AOL entre los proveedores de servicios de Internet.

Es demasiado pronto para apostar que Bitcoin será la moneda en línea hegemónica, pero hay abundante tiempo para apostar al éxito de sus competidores. ¿Dónde nos deja esto? Los analistas de divisas están de acuerdo, informalmente, que Bitcoin no merece tratarse como una moneda verdadera.

Comprar Bitcoins cuando su precio es tan burbujeante no es sino un juego de azar. Invertir en otras divisas en línea, o en empresas que pueden ayudar a desarrollar la economía Bitcoin, parece ser un uso sensato de los fondos de un inversor de capital de riesgo.