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(DINERO – AHORRAR – SABÁTICO – VIAJE) Katherine Gillespie de la popular Vice dice que han hecho las cuentas. Si te cuesta ahorrar para viajar, piensa que merece la pena, dice la periodista. Ya tendrás la oportunidad de trabajar durante toda la vida, pero no siempre vas a ser lo suficientemente joven y libre para pasar toda la noche despierto en Berlín o bucear en la costa de México.

Estás leyendo esto en la ofi, ¿verdad? Sabemos por qué has entrado en el artículo. Todas las personas de la historia laboral de la humanidad han soñado alguna vez con comprarse un billete de avión, despedirse de la oficina y no volver nunca más. Unas vacaciones de dos semanas no están mal, pero es mucho mejor la idea de viajar sin fechas en mente, rodeado de vistas maravillosas, sin correos que responder y sin comer ensaladas en tu escritorio.

A no ser que sea totalmente imposible de realizar. Ahorrar es complicado, sobre todo sin conocer la cantidad exacta de dinero que se necesita para conseguir tu sueño. La idea de viajar durante uno o más años parece demasiado cara. ¿Cuántos correos de más tengo que responder antes de redactar una carta de renuncia? ¿Cuántas tazas del té de la procrastinación tengo que hacerme en una minicocina?

Para descubrirlo, hemos hecho las cuentas. Además, hemos hablado con algunos de los viajeros de larga duración que están haciendo este sueño realidad.

 

El destino determina el presupuesto

Hay 195 países en el mundo, pero tampoco hay que coleccionarlos todos. Mientras vas planeando cómo poder escapar de la oficina, piensa que el precio del viaje cambia drásticamente dependiendo de los destinos. Puede parecer obvio, pero cuando se prepara un viaje de tan larga duración cada céntimo ahorrado se traduce en tiempo extra.

Tus euros te van a cundir mucho más en el sudeste asiático y América del Sur que en América del Norte y gran parte de Europa. “Si eliges destinos baratos se te puede quedar en mil euros al mes o menos”, comenta Alex Reynolds, una mochilera que comparte sus viajes en el blog Lost With Purpose. Alex recomienda la India para los que no se quieran gastar mucho dinero, ya que pudo vivir allí por unos 425 euros al mes.
Sin embargo, si tienes claro que quieres tener esta experiencia en lugares más caros, puede que tengas que plantearte trabajar un poco en un puesto que no requiera demasiado esfuerzo: dar clases de inglés, entrar en un hotel como recepcionista, conseguir un trabajo a distancia… hay muchas opciones.

“Estuve un año viajando por los principales países del primer mundo y me gasté unos 17.000 euros”, afirma Peter Shaw, que dejó su trabajo en una empresa para hacer un viaje de larga duración y tiene un blog llamado Nomadical Sabbatical. No ha vuelto a trabajar a jornada completa, pero gana dinero con su blog y un negocio que tiene por internet.

“Si eliges destinos caros, como Japón o Europa, creo que una cifra realista estaría en unos 8.500-12.500 euros, siempre y cuando la complementes con un trabajillo, pero si eliges destinos más baratos, lo podrías hacer por 4.000-6.500 euros. Conozco gente que se fue de viaje durante dos años mientras trabajaba un poco y cuando empezó tenía poco más de 1.500 euros en el banco”.

Lia García, que escribió una crónica en su blog Practical Wanderlust de su luna de miel de un año con su marido Jeremy, ahorró para el viaje durante más de cinco años asumiendo que el dinero sería suficiente para cubrir los gastos de los dos, pero descubrió demasiado tarde que había conseguido reunir mucho menos.

Su consejo: si viajas en pareja, no esperes que se dividan los costes, ya que seguís siendo dos personas, aunque no lo parezca después del primer mes de compartir el colchón lleno de pulgas del hostal donde os hospedáis. “Por si acaso, diría que hay que ahorrar al menos 17.000 euros para realizar un viaje de un año”, confirma.

Incluso si tienes pensado evitar los destinos caros, si no calculas un poco más de dinero, por si acaso, terminarás volviendo a casa antes de tiempo. “Calcula más de 1.500 euros al mes, no vaya a ser… Mejor que sobre y no que falte”, afirma Reynolds.

El dinero puede dar más de sí de lo que piensas

Hay muchos trucos y consejos para hacer que tu dinero te dure mientras estás en el extranjero. Si los tienes en mente, probablemente puedas irte de viaje más pronto. Tu máxima prioridad debería ser buscar alojamiento barato o gratuito al menos una parte del viaje: recupera esas amistades olvidadas o contacta con esos familiares con los que no hablas desde hace tiempo.

“El alojamiento es lo más caro de todo. Si buscas un sitio gratis o barato te vas a ahorrar mucho”, indica Shaw. En el caso de que no tengas ningún conocido millonario que te pueda ayudar, Shaw propone trabajar en fincas agrícolas o realizar un intercambio, en el que puedes prestar alguno de tus talentos (“la gente siempre necesita un informático”) a cambio de alojamiento. También se puede optar por Couchsurfing, que comparte con AirBnB un gran número de viajeros que buscan ahorrar costes.

Si vas a hacer un viaje de larga duración, no esperes disfrutar de los lujos del típico viaje anual de tres semanas a Europa. Los hoteles son casi inalcanzables, a no ser que el destino elegido sea muy barato. “Además, suelen ser aburridos, así que no pasa nada”, añade Shaw. “Se tienen que hacer muchos sacrificios y se aprende a vivir sin lujos”.

Sin embargo, no se puede prescindir de la seguridad. “Si te ofrecen un sofá gratis en casa de alguien que te da mala espina, ir no sería la mejor idea”.

Otro de los gastos más importantes es la comida, pero aquí también se puede actuar de manera inteligente. “Cocina tus propios platos siempre que puedas”, aconseja García. “Se ahorra dinero y es más sano. Además, ir a comprar comida es una de las experiencias más originales cuando vas a un nuevo destino. Es muy divertido ir a los supermercados en América del Sur y Centroamérica”.

Lo mejor de los viajes de larga duración es que no tienes que ponerte el chip del turista. No hay ninguna prisa por verlo todo, así que planéalo todo con tiempo y evita la temporada alta si quieres ahorrarte mucho dinero. También puedes darte algún capricho y apuntarte a expediciones turísticas, ya que te sobra el tiempo.

“Aunque no vayas a destinos baratos, siempre puedes gastar lo mínimo viajando con cabeza y viviendo al mismo ritmo que los demás habitantes, recomienda Reynolds. “Puedes coger el transporte público, ir a parques y espacios naturales, comer al aire libre, relacionarte con gente del lugar… Donde fueres, haz lo que vieres”.

Motívate

Si te cuesta ahorrar para viajar, piensa que merece la pena. Ya tendrás la oportunidad de trabajar durante toda la vida, pero no siempre vas a ser lo suficientemente joven y libre para pasar toda la noche despierto en Berlín o bucear en la costa de México.
“Nunca cambiaría las experiencias que tuve viajando un año por el dinero de un salario anual, con todo lo que eso conlleva”, confiesa Shaw. “Fue la mejor experiencia de mi vida y vi cosas alucinantes, conocí a gente encantadora y tengo muchas anécdotas que contar”.

Reynolds cree que no todo el mundo es capaz de realizar viajes de larga duración, pero ella sí. “Si no estás tan seguro, prueba primero a coger unas vacaciones largas, o si no medio año o incluso un año sabático. Si eso te hace sentir bien, significa que es hora de redactar una carta de renuncia”.

García está de acuerdo en que si crees que ese tipo de viajes están hechos para ti, es que lo están, así que ya puedes empezar a ahorrar. “Si eres como yo, que ha estado soñando con viajar durante mucho tiempo, viendo cómo pasaban los años esperando a que mi vida diera un vuelco de 180 grados, merecerá la pena”.

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